Una historia que nace en el Valle del Itata

Plumaje de Mar: espumante regenerativo de Ñiquén

Desde las riberas del río Perquilauquén, cultivamos parras centenarias con agricultura regenerativa, respetando la biodiversidad y cuidando el agua.
Nuestro espumante es el único originario del Valle del Itata, elaborado de forma artesanal por una viñatera que combina tradición familiar y técnicas modernas.

Cada botella refleja el terroir único de Ñiquén, capturando la frescura costera y la riqueza del suelo vivo para ofrecer un vino natural de sabor auténtico y compromiso ambiental.

Misión

Elaborar espumantes artesanales que expresen la esencia del Valle del Itata, cultivados con prácticas regenerativas que cuidan la tierra y honran la tradición vitivinícola local. Queremos ofrecer una experiencia auténtica que conecte a las personas con el origen, la naturaleza y la historia que hay detrás de cada botella.

Visión

Ser un referente nacional e internacional de espumantes regenerativos, reconocidos por nuestra autenticidad, calidad y compromiso con la sustentabilidad. Inspirar a otras viñas y comunidades a valorar y proteger el terroir chileno, promoviendo un modelo vitivinícola consciente, inclusivo y con identidad.

Valle del Itata
cuna de nuestro espumante

En Ñiquén, a orillas del río Perquilauquén, cultivamos parras centenarias bajo un clima costero ideal. La agricultura regenerativa enriquece el suelo, protege la biodiversidad y da vida a uvas de calidad excepcional.
Cada botella de Plumaje de Mar refleja el terroir único del valle, donde tradición y sostenibilidad se encuentran para crear un vino natural y auténtico.